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Cómo controlar el presupuesto de vuestra boda

Lo sabemos, organizar una boda suele conllevar algunas tensiones entre las parejas con el presupuesto. Es normal, es la primera (y esperemos que única) vez que os casáis y hay partidas que no controláis. Por eso, queremos facilitaros la vida con algunos consejos que os ayudarán a evitar imprevistos y alguna que otra discusión. Y sobre todo, a que tengáis la sensación de que domináis el presupuesto y no él a vosotrxs. ¿Comenzamos?

 

1. Lo primero, definir el presupuesto

La primera tarea antes de empezar a organizar una boda es definir el presupuesto. Esto es súper importante porque si nos esperamos a haber contratado ya proveedores o haber reservado el sitio, podemos encontrarnos con que tenemos que renunciar a cosas importantes. Antes de contratar a algún proveedor, haced el ejercicio de calcular con qué presupuesto contáis en este momento y del que dispondréis el día de la boda. De esta manera podréis pasar a la siguiente tarea.

2. Tener en cuenta todas las partidas

El fotógrafo, el videógrafo, el restaurante, las flores… Pero también el maestro de ceremonias, la papelería o las alianzas. Son tantas las partidas a tener en cuenta que es fácil dejarse alguna. La clave está en tenerlas todas controladas para evitar sorpresas. Haceos una lista de todo lo que necesitaréis para repartir el presupuesto, que es el siguiente paso.

3. Conocer los precios reales

Puede ser que al hacer el presupuesto decidierais invertir máximo 1000 euros en las fotos. Pero, ¡oh, sorpresa!, todos los fotógrafos y fotógrafas que os gustan cuestan más de 1.500 euros (precio medio de mercado). Hay que conocer bien cuánto cobra un profesional y que cuando repartamos el presupuesto lo hagamos en base a precios reales. Si no, no servirá de nada este ejercicio y os frustraréis todo el tiempo porque veréis que sobrepasáis todas las partidas.

4. Priorizar

Ya sabéis con qué presupuesto contáis, en qué partidas se deben repartir y cuánto asignar a cada una. Puede pasar que este presupuesto no dé para todo lo que teníais pensado inicialmente. Es algo muy habitual, a no ser que seas la heredera de Zara, claro está. Sed realistas y priorizad: prescindid de aquello que no os haga ilusión o incluso consideréis una obligación. Es vuestra boda y vosotrxs mejor que nadie sabéis lo que es importante en ella. Y os aseguramos que no será menos chula porque no haya un fotomatón, y que vuestros invitados no se lo pasarán peor porque no tengan abanicos para la ceremonia.

5. Cuidado con los «no incluidos»

Cuando contratéis un proveedor aseguraos de tener muy claro lo que está incluido y lo que no en el precio, sobre todo en el caso de restaurantes y caterings. Y de todo aquello que no esté incluido, preguntad el precio e incluidlo en el presupuesto global para que luego no haya sorpresas.

 

Si seguís estos consejos os aseguramos que reduciréis muchas tensiones, pues el tema económico es el que más dolores de cabeza provoca en la organización de una boda. Además, si queréis aseguraros de que lo optimizáis al máximo, os recomendamos que contéis con ayuda. La figura del wedding planner es clave porque os puede evitar muchos errores que han cometido otras parejas. En Robin Weddings también os podemos ayudar a que tengáis una boda 100% personalizada sin que sea más cara que una boda normal. ¡Pero eso lo dejamos para otra ocasión o para cuando nos veamos!